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Las velas rituales son las que se encienden para la meditación y la magia y son una valiosa herramienta para cualquier mago o hechicero. Cuando se prende una vela para un ritual, se establece una mágica conexión entre la tierra y el cielo, de ahí que las velas sean tan apreciadas para practicar rituales, especialmente de amor.

velas ritualesLas velas aparecen, por primera vez, en la civilización etrusca y eran llamadas cebaceus o cereus fanalis. Estaban fabricadas con sebo o cera, y la mecha era de junco, estopa o papiro. A partir del siglo IV los cirios se usaron como ofrenda a Dios, a la Virgen o a los santos, para darle las gracias por los favores concedidos o bien como forma de pedirles ayuda frente a un problema.

Lo que no se sabe a ciencia cierta es cuándo las velas empezaron a usarse en hechizos y rituales, pero algunos expertos señalan que el poder del fuego y de las velas ha estado presente en rituales desde que los propios rituales aparecieron.

Como el fuego es la energía pura que representa la voluntad y el poder, es ampliamente utilizado en los rituales de magia y hechicería, casi siempre en forma de velas. En las velas rituales están representados los cuatro estados de la materia: sólido (la cera y el pabilo); líquido (la cera derretida); gaseoso (el humo que desprende cuando arde) y energético (la llama).

Cada vela, según su color, potencia en el alma un tipo diferente de energía; la pone en movimiento modificando positivamente la conducta del sujeto y provocando con ello el cumplimiento de sus deseos.

Antes de usar velas rituales:

Hay que tener muy claras las razones que motivan el ritual, definir específicamente si lo que se solicita es para el oficiante o para otra persona. En caso de un hechizo cuyo destinatario es otra persona, debe contarse con su aprobación.

El hecho de encender una vela para un ritual ya es un acto de magia por sí mismo, por lo que la persona que lo emprenda debe hallarse en buena disposición para su realización, con una preparación previa, una concentración profunda, la correspondiente eliminación del espíritu de impurezas que pueden interferir en el ceremonial y un cuidado extremo en todos y cada uno de los pasos que hay que dar para obtener el máximo beneficio del ritual.

Será conveniente utilizar ropa limpia y mucho mejor si puede ser una túnica blanca o azul que se utilizará únicamente para los rituales, además de tomar un baño antes de realizar el ritual o, al menos, lavarse bien las manos con abundante agua y jabón, o hacer una pequeña purificación.

Las velas rituales no pueden usarse para invocaciones distintas; una vez se enciende una vela con una intención específica, debe dejase consumir completamente, así sea en varias ocasiones pero siempre con el mismo propósito.

Al tratarse de fuerzas invisibles pero naturales no se recomienda utilizar elementos artificiales para el encendido de la vela, es decir, encendedores electrónicos ni otros elementos que podrían interferir el buen desarrollo del inicio del ritual. Por este motivo, se recomienda que el encendido se realice con una cerilla de madera, el elemento natural por excelencia, aunque si no se dispone de una de madera puede utilizarse una de cera. También se considera correcto encender una vela con la llama de otra vela, en este caso cogiendo la vela de encendido con las dos manos.

Las velas rituales no deben apagarse  vela soplando, es mejor usar un apagavelas o una cucharita.velas rituales

Es muy importante utilizar el color adecuado para cada hechizo en particular. Si no no se tiene vela del color necesario siempre puede utilizarse de color blanco.

Uno de los primeros pasos que se deben realizar antes de iniciar un ritual es la unción de las velas, es decir, la impregnación de las velas con sustancias aceitosas que se deben esparcir sobre las velas antes de encenderlas. El objetivo de la unción es potenciar los efectos beneficiosos de las velas, por lo que esta operación deberá realizarse sobre toda la superficie de la misma, primero con una mano (mientras se sujeta la vela con la otra) y luego con la otra.

No hay que olvidar que esta operación será de mayor efecto si se realiza con la luna en cuarto creciente, puesto que potenciará al máximo el poder de unción. No existe el aceite ideal para la unción por lo que se recomienda utilizar el que en cada uno de los rituales convenga según el color de la vela, el tipo de ritual y el momento del día.

Conviene recordar que al quemar la vela, esta desprenderá el olor correspondiente al aceite de unción que se haya utilizado. Así pues, si la persona que va a realizar el rito es alérgica o muy sensible a un determinado olor conviene que lo tenga en cuenta antes de proceder a la unción.

Otro de los trabajos que se realizan en algunas ocasiones, antes de encender la vela y después de su unción, es el de vestir la vela. Se trata de escribir en la vela del ritual el mensaje del deseo o petición que se desea conseguir y cubrirlo posteriormente con la cera de otra vela. Se dice que mediante este sistema se refuerza el poder de la invocación y, evidentemente, supone la utilización de más de una vela: la propia del ritual y otra más para que su cera cubra el mensaje escrito en la primera.